Pisando mierda – Parte 4

Empezaron a llegar las demás y entramos en el vestidor. Pitido del árbitro. Fin del partido. Cuatro a dos. Otro partido ganado.
-Joy, espera. ¿Has venido en moto?
-Sí, ¿quieres que te lleve Mónica?
-Me harías un favor. Tengo un hambre…
-Si ya me conozco eso de tengo hambre y luego cuando llegas a casa no tienes prisa por subir.- Mónica se río.
-Hoy tengo hambre de verdad, te lo prometo.- las dos nos reímos, sabíamos de sobras que no era verdad.
Llegamos a casa de Mónica y nos sentamos en un banco delante de su casa.
-Y… ¿Cuántas hijas tiene la novia de tu madre?
-Uf… Que raro suena eso. Cuesta creer que tenga novia… Tiene tres hijas.
-¿Las conozco?
-A una de ellas sí. ¿Sabes la chica que esta todo el día en el baño del instituto liándose con chicos?
-¡No puede ser!
-Pues va a ser mi compañera de habitación.
-Esa tía es odiosa.- La miré con cara de resignación. Ella miró el reloj.- Se nota que no tienes ganas de ir a casa. Normalmente a esta hora ya me has mandado a la mierda.
Miré el reloj y me di cuenta que en media hora había quedado con el grupo de baile y todavía tenía que ir a casa coger la ropa.

-Ahora que ya hemos visto a todos los grupos de baile. El representante de nuestro jurado, Julio José Martínez, nos dirá el nombre de los tres grupos ganadores. Recordamos que los dos primeros clasificados irán a Francia a representar España en el concurso europeo de baile de esta categoría.
Nos llevamos el segundo puesto, por los pelos. Aunque el grupo que ganó se lo merecía. Recogimos las medallas y saludamos al público. Todas las chicas saludaron a sus madres, menos yo. Mi madre nunca ha ido a verme a ningún sitio, ni a los partidos de futbol, ni con el grupo de música… ni con nada con lo que pueda sentirme orgullosa. Llegué a casa y tampoco me preguntó un simple: ¿Ha ido bien? Subí las escaleras indignada. Abrí la puerta de la habitación, el único sitio donde todo va bien, donde me olvido de todo lo de fuera, y por si no podía ir peor la cosa, allí estaba Julia sentada en la litera de abajo, con su ordenador en las piernas. Intenté cambiar la cara, no por que tuviera ganas, sólo por educación. Mi habitación ya no podía ser mi refugio, así que deje las cosas y me fui al jardín. Me tumbé en el césped y miré el cielo azul, de vez en cuando pasaba alguna que otra nube, nubes que no se parecían a nada, simples nubes que se iban a otro lugar a dejarse caer en forma de agua para luego volverse a formar en otro lugar. Sonó el móvil.
-¿Si?
-Hola Joy, soy Mónica.
-Ya sé que eres Mónica, tengo tu número guardado.
-Ay chica que borde.
-Perdona, pero estoy un poco cabreada.
-¿Habéis perdido en el concurso?
-No, no tiene nada que ver con eso. Hemos quedado segundas así que iremos a Francia.
-¡Enhorabuena! ¿Entonces sigues rallada por el follón que hay en tu casa?
-Si…
-Bueno… eso lo soluciono yo rápido.
-¿Ah si?
-Sí, ¿Qué día es hoy?
-Sábado…. – justo cuando termine de pronunciar la palabra, me di cuanta de por que lo decía y cuales eran sus intenciones.

CONTINUARA…

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Una respuesta a Pisando mierda – Parte 4

  1. yo dijo:

    estoy deseando la quinta partee

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